martes, 14 de octubre de 2014

Las enfermedades en los niños pequeños

Los niños son muy susceptibles a su ambiente, especialmente antes de los siete años de edad. Su mundo es representado exclusivamente por las personas mas cercanas, especialmente los padres y con mayor énfasis por su madre.



Desde que el bebé se encuentran en el vientre de la madre, está percibiendo  todo lo que ella está experimentado y es transmitido a él por medio de las sustancias químicas que circulan por su sangre. 

A medida que va creciendo, este nexo tan cercano se va diluyendo y con el tiempo, su atención se va extendiendo a las demás personas. Luego de los siete años toma mas consciencia de que está separado de los demás.

Debido a esto, los niños están muy influenciados por lo que sucede en su medio ambiente y son estas experiencias las que demarcarán las rutas neuronales mas habituales que mantendrán en su vida adulta.

Pero los niños traen cierto termostato natural que les hace prever, de alguna manera, cuando las cosas están bien y cuando no están tan bien. Ellos “saben” sentir cuando lo que viven está alejado del amor. Se sienten bien cuando el ambiente es amoroso y les resulta disonante cuando son testigos de eventos que no están en concordancia al amor.

Ellos son muy sensibles a lo que les rodea y no solo lo sienten a través de las palabras como lo hace un adulto. Un niño pequeño percibe las emociones y las vibraciones de los demás aunque estos hagan grandes esfuerzos por disimularlas. Pueden ser capaces de darse cuenta cuando una persona vibra en armonía y cuando no.

Por esta razón es que nunca se podrá impedir que los hijos adviertan que sus padres no se encuentran felices aunque quieran aparentar delante de ellos que todo marcha muy bien.

Los niños no tienen juicio, no saben los adjetivos, no saben poner nombre a lo que viven, pero saben sentir cuando algo no marcha bien en relación a lo que ven y al trato que reciben. Cuando experimentan malos momentos en soledad y sin tener la posibilidad de expresarse, de ser escuchados, atendidos y consolados, manifiestan estas emociones como enfermedades. Las enfermedades mas comunes que pueden somatizar son los resfríos, las bronquitis, las alergias, fiebre y otras.

Cuando un niño pequeño enferma, es recomendable buscar posibles causas en su medio, en la estabilidad emocional de su madre, en la calidad de la relación que tienen sus padres, en el ambiente que existe en el hogar, en el tipo de personas que le rodean en la familia o en el colegio. Una bronquitis puede estar directamente relacionada a un acoso mental o emocional de parte de quienes le rodean.

En muchos casos la madre no se da cuenta de que el niño está percibiendo emociones negativas porque cuando somos adultos pensamos que los niños tienen la suficiente capacidad para comprender las razones de nuestra manera de actuar. 

Por ejemplo, una madre sabe que mantener el orden y la limpieza en la casa es algo favorable para todos, pero un niño no tiene entendimiento de eso. Ellos solo desean tener sus juguetes a la mano para poder disfrutar de ellos y el hecho de guardarlos puede ser interpretado como una pérdida para ellos.

Algo que puede resultar muy útil para mantener la mejor vibración, es conseguir que todo sea hecho bajo la mayor alegría posible. En el ejemplo de los juguetes, el orden puede  convertirse en una verdadera aventura que resulte agradable y divertida para el niño.

Mientras mas pequeño sea el niño, más probabilidades existen que su enfermedad provenga de una inestabilidad emocional que, consciente o inconscientemente le transmite su madre. Debido a esto, no es suficiente sanar al niño, sino que se hace muy necesario extender esta atención a las sensaciones que el niño percibe por medio de la relación que sostiene con su madre. 

De otra manera, el niño volverá a manifestar la misma enfermedad de manera reiterada en el tiempo, sin que se encuentre la verdadera causa que la genera.

 Patricia González

sábado, 6 de septiembre de 2014

Eres algo así como un Dios dormido



Eres capaz de crear tus circunstancias y
si estas hoy no has podido hacerlo,
solo se trata de una simple confusión.

Compartimos programación que nos confunde
y eso hace disminuir el concepto que
tenemos de nosotros mismos.

Si te identificas con estas ideas,
te interesara la invitación que tengo para ti.


Un gran abrazo


Patricia Gonzalez

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Cual es la mejor escuela para los hijos


Esta muy generalizada la idea de que 
un buen colegio para nuestros hijos 
es aquel que obtiene los mejores puntajes 
en las evaluaciones del sistema educacional, 
donde sus alumnos demuestran haber incorporado 
muchos conocimientos intelectuales.


Pero la verdad es que el conocimiento intelectual 
es una pequeña porción de lo que realmente 
necesitan nuestros hijos para ser adultos felices, 
plenos y realizados. Los niños, mas que nadie, 
necesitan amor, paz y tranquilidad para conectar 
con su ser mas interno, para poder expresar libremente 
lo que son sus propios intereses y habilidades.


Un adulto feliz no es aquel que tiene más 
conocimientos intelectuales, sino, aquel que 
es estable emocionalmente y que confía en el 
proceso de la vida. Y para ello necesita crecer en 
un ambiente seguro y en confianza 
con su desarrollo natural. A veces nos confundimos 
y elegimos el mejor colegio pensando solo 
en una pequeña porción de lo que realmente 
necesitan nuestros hijos.


La mejor escuela para nuestros hijos puede ser 
aquella donde los profesores sean maestros 
más que profesores, donde el niño sea el que 
dirige su propia educación en vez de obedecer 
un sistema estructurado e implantado por algunos,  
donde pueda jugar a aprender, donde su opinión 
sea lo mas importante, donde aprenda según su nivel 
de intereses, donde no es evaluado, donde es 
honrado en todos sus aspectos singulares y 
donde nadie le pone una etiqueta de buen 
o mal alumno. Una escuela que sea hecha 
a la medida del alumno o no al revés.


Patricia González
www.evolucionespiritual.com

viernes, 8 de agosto de 2014

Educando para el éxito


Como padres esperamos que nuestros hijos
sean educados para que tengan éxito en la
vida. ¿Pero a qué le llamamos éxito?

La mayoría de la población tiene una mentalidad
de empleado. Aproximadamente el 80% de la
población tiene la expectativa de tener una
profesión para luego conseguir el mejor empleo
posible. O sea, la mayoría de las personas están...


martes, 22 de julio de 2014

Los hijos nos ayudan a ser mejores padres


Creo que uno de los mayores desafíos que
tenemos como padres es llegar a establecer
el límite adecuado entre influenciar a los hijos
y salvaguardar su libertad, que tienen por
derecho propio, de construir sus vidas. No
resulta fácil poder definir ese límite y respetarlo.

Tenemos la tendencia a creer que ellos no
están preparados para guiarse y deseamos
asegurarnos de que puedan hacerlo lo antes...

viernes, 2 de mayo de 2014

Aprender es algo bello


Aprender es mucho más que incorporar información
en nuestra mente, especialmente cuando somos niños,
pero también cuando somos adultos.

Cuando aprendemos practicando, cuando ensayamos,
cuando estamos ejecutando algo que nos hace ser
mejores en cualquier aspecto, lo hacemos con todos
los sentidos y no solo con el intelecto. Un aprendizaje
puramente intelectual no tiene la misma solidez que...

miércoles, 23 de abril de 2014

Los adolescentes rebeldes


Los adolescentes rebeldes

Es muy común escuchar que los adolescentes son rebeldes por naturaleza y que debido a ello es que enfrentan a sus padres en discusiones o actúan con desobediencia. Es muy común que esto suceda en las familias, pero no es natural.

Cuando se presentan rebeldías de los adolescentes hacia sus padres, no se produce exactamente porque son adolescentes, sucede porque tienen algo importante que expresar en medio de un ambiente hostil. ¿Quién se expresaría con tono fuerte si estuviera .... LEER MAS